Aprender a mirar

"Me siento libre al estar en un sitio de aire fresco, donde cada día se pueden explorar diferentes cosas. El viento nos hace tener mayor inspiración en las cosas, y a la vez nos da frío y calor. Siento que me refresca la memoria y entra dentro de ella. Al ver el cielo azul, al escuchar el viento, me siento libre, porque me hace pensar que soy capaz de hacer todo y a la vez se me quitan las imágenes malas de mi pensamiento. trabajandoLa luz más bonita que se puede ver es la luz del atardecer. Al notar el calor y la fuerza de esta luz sé que me falta algo por aprender. Las piedras del camino son de color gris o negras, grandes o pequeñas, pero todas son piedras. Las pisamos y nos arrastramos, nos movemos y nos retorcemos y todas forman una gran familia."
Indira, 9 años

trabajando

"En este lugar es todo muy natural. Me gusta cómo suena el río, cómo suena el viento al rozar las hojas. Suena como pájaros cantando. Ha pasado una libélula con colores fosforitos, volaba y revoloteaba. Pero empezó a llover y la libélula se fue. Debido a la tormenta se ve todo más bonito y en el agua caen gotas de lluvia y se oyen grandes truenos. Los truenos parecen una dulce melodía. Hacen un ruido agradable, me gusta cómo suenan, siento que se acerca la tormenta. Para mí, y lo digo de verdad, es como una orquesta natural. Acaba de salir el sol y con el reflejo del agua se ve todo más brillante. El cielo después de la lluvia es más azul y las nubes son más blancas, viéndolas te das cuenta de que tienen tonos diferentes de blanco. Después de la lluvia la libélula ha vuelto, me gusta mucho como bate las alas. He tocado una planta de los deseos y he pedido lo que quiero ser de mayor."
Alicia Gutiérrez Araque, 10 años

trabajando

LA GOTA
Cae por el cielo libre
a su antojo
pero los vientos la obligan
a ir de un lado para otro
Como a un barquito de papel
las corrientes lo impulsan
a seguirlas y a perderse
por medio del mar
Empieza a llover y los
estruendos de la tormenta
suenan como tambores mayas
en pleno ritual sagrado
De entre las grandes nubes y
nubarrones asoma el sol
y el cielo aclara.
Bruno García González, 9 años

trabajando    en el lavadero

¿por qué me gusta este río?
porque la arena es marrón clarito
¿la arena del río es blanda o dura?
he descubierto que la arena es blanda
y el río es muy bonito,
la hierba que está cerca de mí
es áspera
y también el agua está cerca de mí
y unas hojas que son suaves.
el agua es preciosa,
y unas flores que cuelgan
me recuerdan al olor de la frambuesa.
Carmen Pérez Sánchez, 7 años
Los pájaros cantan, las nubes descansan,
disfruto de una orquesta hermosa que pasa por mil palabras.
Una esperanza hay, un futuro habrá que esperar.
Una mariposa sale volando,
miro sus alas, qué bonitas son.
Una sensación siento con el encuentro,
qué emoción volver a encontrarme con aquello,
mil sentimientos en mi piel.
Selena, 11 años

"En el interior del bosque veo plantas, árboles, pájaros cantando. Lo que más me gusta son los árboles. Estos árboles parecen que están muertos, pero están vivos. Siento que me intentan decir algo cuando los toco. El sitio en el que estoy sentada es muy especial porque se ve bien el paisaje. También porque el sol está agradable, porque el atardecer es lo más bonito que he visto en mi vida. La naturaleza es un tesoro, ramas caídas en el suelo heridas, las nubes blancas... es lo que me hace sentir cuando llega la primavera en el fondo del corazón del bosque. La gente tirando basura me hace sentir mal porque esta es la casa de nuestra voluntad. Hojas rotas y la luz clarita, el viento mueve mi pelo con el derecho a la amistad. Mueve mi pelo con entusiasmo de que quiere que le preste atención. Abajo la guerra, arriba la paz. Yo quiero una tierra en que no haya guerra. Yo quiero una tierra que en el interior del bosque vea plantas, árboles, pájaros cantando. Hojas delicadas con la sombra hacia atrás... esos momentos felices a mi alrededor es lo que quiero tener. trabajandoLa luz ilumina mi pelo. Las nubes parecen algodones dulces. En las nubes viven los ángeles. En el bosque me siento especial."
Mariana, 9 años

"He elegido este sitio porque aquí es donde crece la naturaleza. Hay: árboles, agua y un riachuelo donde los pájaros cantan. Cuando el viento sopla las hojas se oyen flotar por el aire mientras las abejas cogen polen de las bonitas flores que hay aquí. Cuando las mariposas vuelan por encima del riachuelo todos sus colores enseñan a todos los bichitos que ha llegado el verano. Cuando alguien se sienta aquí, siente el aire dar en su cara y el sol dar luz a las cosas que ves. Ves a los niños nadar en el agua y enseguida quieres meterte. Cuando tocas el agua con el pie sientes que está fría y todos los bichitos pasan por tus piernas como si fueras una piedra. Cuando sales del agua sientes el roce del sol dar en tu cara mientras hueles el aire de las plantas. Cuando los pajaritos cantan un sonido los interrumpe. Suena como "pi-pi" "crac-crac". Sé que está encima de un árbol alto, y de repente lo adivino. ¡Es una cigarra!"
Lucía Bussion Berrender, 9 años

leyendo su trabajo    en la biblioteca

"El bosque es maravilloso. Los árboles, cuando me acerco a ellos, me hablan con grandeza. Las plantas siempre viendo el dulce sol. La hierba se mueve con el viento hacia arriba y hacia abajo. El viento está suave, ligero. No se puede tocar, pero se puede sentir. Tumbado en la hierba el cielo azul me rodea. Es enorme, es precioso. El dulce olor de la hierba me hace pensar en cosas bonitas. Y cuando siento en el dedo un charco de agua el dedo se relaja. Los árboles tan duros y tapando el sol me hacen feliz. Cuando veo un nido en las ramas me siento como si estuviera en el nido y pudiera volar..."
Carlos Díaz, 9 años

"Estoy en la presa, un lugar tranquilo. Me inspira... En frente de mí una montaña torcida. Para mi gusto es magnífica. Esto me gusta. En un abrir y cerrar de ojos pasa un pájaro delante de mí. Hace una paz increíble, la brisa es como una suave ternura que te acaricia. Veo un flamboyán, me encanta, por su olor dulce y amargo... Tengo que aprovechar este momento porque esto no dura toda la vida."
Zebensui López Mejías, 10 años